ACCIDENTE CEREBRO VASCULAR ISQUÉMICO: PUNTO DE INTERSECCIÓN ENTRE PSICOLOGÍA, NEUROPSICOLOGÍA Y NUTRICIÓN EN UNA VISIÓN INTEGRAL DEL SER HUMANO
ISCHEMIC STROKE: POINT OF INTERSECTION AMONG PSYCHOLOGY, NEUROPSYCHOLOGY AND NUTRITION FOR THE HUMAN BEING'S INTEGRAL VISION
Denis Frank CUNZA ARANZÁBAL [1]
RESUMEN
El presente artículo presenta en primer lugar la definición de los conceptos de Psicología y Neuropsicología, como base para el estudio de la relación entre los aspectos biológicos y mentales del ser humano. Posteriormente se presentan las características de un accidente cerebro vascular isquémico en relación con la patología médica de la aterosclerosis y la nutrición humana, en este último caso, específicamente con el consumo de alimentos que contienen colesterol, pues esta molécula, cuando aumenta sus niveles en sangre puede causar aterosclerosis, afección a las arterias que puede provocar un accidente cerebro vascular isquémico. Posteriormente se presenta la perspectiva de la cosmovisión de la alimentación original del ser humano basada en la información provista en las Sagradas Escrituras. Finalmente se considera la propuesta nutricional lacto-ovo-vegetariana como factor de prevención del accidente cerebro vascular isquémico.Palabras clave: Psicología, aterosclerosis, accidente cerebro vascular isquémico, nutrición, colesterol.
ABSTRACT
This paper firstly presents the definition of the concepts of psychology and neuropsychology as a basis for the study of the relationship between biological and mental aspects of being human. Subsequently displaying the characteristics of ischemic stroke in relation to medical pathology of atherosclerosis and human nutrition , in the latter case, specifically with the use of cholesterol-containing foods, for this molecule, with increasing blood levels can cause atherosclerosis , a condition of the arteries which can lead to ischemic stroke . Next, we present a worldview perspective of the original human diet based on the information provided in the Holy Scriptures. Finally the lacto-ovo-vegetarian nutrition approach is considered as a factor of prevention for the ischemic stroke.Keywords: Psychology, atherosclerosis, ischemic stroke, nutrition, cholesterol, Seventh-day Adventists.
INTRODUCCIÓN
METODOLOGÍA Y APROXIMACIÓN TEÓRICA
Técnica: Técnica del fichaje y técnica de análisis de documentos.
Procedimiento. El presente trabajo de investigación se realizó recopilando información de diversas fuentes, el cual fue finalmente enlazado de acuerdo a los objetivos de la investigación.
Psicología.
Dar una definición acerca de la psicología no es tan fácil como parece, sin embargo, la mayoría de psicólogos en la actualidad responderían al unísono que es “la ciencia de la conducta y los procesos mentales” (Morris & Maisto, 2011 p. 4), que aunque parece ser una buena definición no explica lo apasionante y amplio de este campo del conocimiento. Analizando parte por parte esta definición, se puede apreciar que etimológicamente el término psicología está compuesto por dos palabras griegas: psyche (alma) y logos (estudio), lo que indica que inicialmente la psicología se refería al estudio del alma (que posteriormente sería el estudio de la mente). Al referirnos a la psicología como ciencia estamos indicando que hace uso de herramientas como la observación, la descripción y la investigación experimental para acopiar información y luego organizarla. Al hablar de comportamiento se hace referencia a las acciones que pueden ser fácilmente observables, como la actividad física y la expresión oral y se incluyen también otros “procesos mentales” que no pueden ser observados de forma directa, tales como la percepción, el pensamiento, el recuerdo y los sentimientos (Papalia, 2009).
La American Psychological Association (APA) reconoce la existencia de 54 divisiones que representan los principales
campos de investigación psicológica especializada e intereses profesionales, entre los cuales se encuentra la Neuropsicología Clínica, la que se basa a su vez en información obtenida de la neurociencia y la psicofisiología, que son especialidades que investigan las bases biológicas de la conducta, el pensamiento y las emociones humanas (Morris y Maisto, 2011). Siendo así la psicología una ciencia con fundamento biológico, haciéndose sumamente importante el estudio de estas bases para la comprensión cabal del ser humano.
Neuropsicología.
La neuropsicología es definida en la actualidad como “una ciencia que se ocupa de la evaluación y estudio en general de la expresión comportamental de una disfunción cerebral” (M. Lezak, 1983, citado por Romero, 2002 p.9).
Las disfunciones cerebrales pueden tener diversos orígenes, y al estudio de estas causas se le ha denominado patología cerebral, e incluyen la patología vascular, los tumores cerebrales, los traumatismos craneoencefálicos y la patología infecciosa. Dentro de las enfermedades neuropsicológicas la patología vascular es la más frecuente, representando aproximadamente el 50% de la patología neuropsicológica hospitalaria y la tercera causa de muerte (Junqué y Barroso, 2007).
Enfermedad Vascular Cerebral. (EVC o ECV)
La Organización Mundial de la Salud define la ECV como “el desarrollo de signos clínicos de alteración focal o global de la función cerebral, con síntomas que tienen una duración de 24 horas o más, o que progresan hacia la muerte y no tienen otra causa aparente que un origen vascular” (Arana, Uribe, Muñoz, Salinas, & Selis, 2010).
Son trastornos en los que un área del encéfalo se ve afectada causando como consecuencia una disminución del riego sanguíneo, oxígeno, glucosa alterando el metabolismo cerebral en dicha área llevando a alteraciones neuropsicológicas y de personalidad (Portellano, 2005).
Si bien Arana, Uribe, Muñoz, Salinas, y Selis (2010) afirman que no existe un consenso para la clasificación de la enfermedad cerebral vascular, Portellano (2005) indica que cuando la enfermedad vascular cerebral es crónica se le denomina comúnmente simplemente enfermedad vascular cerebral (EVC), sin embargo cuando es un trastorno agudo se le denomina accidente cerebrovascular (ACV). El accidente cerebrovascular puede ser llamado ictus, stroke, apoplejía o ataque cerebral. La característica del ictus es que es de instauración súbita, aguda o subaguda y produce un déficit neurológico permanente o transitorio.
Los accidentes vasculares cerebrales (AVC o ACV) básicamente se pueden clasificar en dos tipos: el isquémico y el hemorrágico (Junqué y Barroso, 2007). De ambos, los accidentes cerebrovasculares isquémicos constituyen el 85% de los casos, mientras que los accidentes cerebrovasculares hemorrágicos constituyen el 15% (Portellano, 2005). El ACV isquémico se produce cuando el flujo sanguíneo llega de forma insuficiente a una determinada área del cerebro y produce una zona de infarto o muerte celular. El ACV hemorrágico en cambio se produce a consecuencia de la ruptura de un vaso sanguíneo del cerebro, provocando la entrada de sangre en el parénquima cerebral o en el espacio subaracnoideo provocando desplazamiento y lesión de estructuras cerebrales (Junqué & Barroso, 2007).
Portellano (2005) indica que las isquemias, de acuerdo a la extensión de tejido cerebral que afectan pueden ser de dos tipos: isquemias globales o focales. la isquemia cerebral global es aquella en la que el flujo sanguíneo se ve disminuido en todo el cerebro de manera simultánea, afectando a los hemisferios cerebrales de forma difusa y es ocasionado por una hipotensión arterial marcada debido a parada cardíaca, cirugía con circulación extracorpórea o cuadros producidos por shock prolongado. En cambio, una isquemia cerebral focal afecta a un área determinada del encéfalo, y cuando dura menos de 24 horas se le denomina ataque isquémico transitorio (AIT) pero si dura más de 24 horas se trata de un infarto cerebral puedes produce una necrosis tisular y un daño permanente en el tejido cerebral afectado. Un AIT normalmente no produce daño neurológico permanente.
Los ACV isquémicos focales son producidos a través de tres alteraciones: las trombosis, las embolias y la reducción del flujo sistémico. Una trombosis se forma cuando un coágulo hemático se superpone a una placa de ateroma; una embolia se produce cuando un coágulo, una placa o un agregado plaquetario (materiales que se forman en el corazón o en un árbol arterial proximal) se liberan a la circulación bloqueando luego una arteria distal, en cambio la reducción del flujo sistémico se da a consecuencia de una parada cardíaca o shock viéndose afectadas especialmente las zonas límites de las arterias (Portellano, 2005, Junqué y Barroso, 2007). Los ACV isquémicos focales son de interés en el presente estudio debido a las causas que los originan.
Para poder entender con mayor precisión cómo es que se forma una placa de ateroma que es una de las principales causas de ACV isquémico, es importante conocer las características estructurales de una arteria, que es donde se forman las placas de ateroma.
Estructura de las paredes arteriales.
Las arterias están constituidas básicamente por tres capas de tejido (Fig. 1), las cuales cumplen funciones específicas, por lo cual su constitución es diferente en cada una de ellas. Estas tres capas son:
1.- Intima arterial.
2.- Capa media o músculo-elástica.
3.- Capa externa o adventicia.
La íntima tiene en primer lugar la función de participar en el intercambio de sustancias con los tejidos. A su vez está compuesta por una capa de células endoteliales que tiene alrededor escaso tejido conjuntivo y posee así mismo una membrana elástica interna (Helmut, 1991). Los estudios realizados en patología médica han determinado que la túnica íntima a su vez se divide en tres partes: la capa endotelial o endotelio, la membrana basal y el subendotelio. Cada una de estas capas poseen características específicas, por ejemplo, el endotelio puede ser muy permeable en algunas zonas del cuerpo y en otras zonas puede no ser permeable, llegando a formar verdaderas barreras, tales como la barrera hematoencefálica, hematotímica y hematotesticular (Suarez Loaiza, 2001).
La capa media o músculo-esquelética está conformada por fibras musculares lisas longitudinales y circulares y por redes elásticas (Helmut, 1991), estas fibras musculares se encuentran rodeadas de redes de colágeno y elastina, que son estructuras proteicas que se complementan dando elasticidad y fuerza a esta capa arterial (Suarez Loaiza, 2001).
Por su parte, la capa adventicia es la capa o tubo concéntrico más externo que une al vaso con el tejido conjuntivo de alrededor (Helmut, 1991) y está conformada por fibras de colágeno con filetes nerviosos vasos sanguíneos -vasa vasorum o vasos de los vasos- y vasos linfáticos (Suarez Loaiza, 2001).
Fig. 1. Distribución histológica de las paredes arteriales en tres capas o tubos concéntricos.
Aterosclerosis.
Etimológicamente, la palabra aterosclerosis, proviene del griego Atheros, que significa “masa” o “puré” y de Sklleros, que significa “duro”. Se le considera una afección caracterizada por la formación focal de ateromas -depósitos de lípidos-, en la túnica íntima arterial (Suarez Loaiza, 2001).
La primera fase que ocurre en el proceso aterogénico es la fase de disfunción endotelial, cuando las células endoteliales, debido a un aumento anómalo de su permeabilidad permiten el paso de lipoproteínas así como la migración leucocitaria desde la luz al interior de la pared arterial (López-Cancio Martínez, 2012).
Desde el punto de vista histológico, una de las primeras alteraciones generadas en el proceso aterosclerótico, es la acumulación de lipoproteínas, principalmente las de baja densidad o LDL en la íntima vascular. La LDL, cuando se encuentra en exceso en la sangre puede atravezar el endotelio y quedar atrapada en la íntima arterial (Gonzáles, 2005), esto sobre todo sucede en zonas donde el flujo de la sangre es turbulento y las fuerzas hemodinámicas pueden propiciar una mayor permeabilidad del endotelio a las liporpoteinas de baja densidad (Gimbrone, 1999, citado por Gonzáles, 2005). Al ingresar la LDL al endotelio se oxida, formando la LDLox (Espondaburu, Fara Hunt, y Ocampo, 2004).
Posteriormente los leucocitos se adhieren al endotelio, evento al que se le ha llamado reclutamiento leucocitario (Garrido, 2009). Específicamente los leucocitos que atraviezan el endotelio son los monocitos que al entrar al subendotelio se transforman en macrófagos que fagocitan la LDL oxidada, aumentando sus niveles de colesterol intracelular, transformándose en las llamadas células espumosas (De la Cuesta Marina, 2010).
La segunda fase del proceso aterogénico, la formación de la estría grasa se produce por la acumulación de células espumosas –macrófagos cargados de lípidos- y células musculares lisas; en el espacio subendotelial (Aranceta, y otros, 2007). Estas estrías grasas no son obstructivas, por lo tanto no causan síntomas; sin embargo, con el tiempo la acumulación de grasas es mayor, formándose entonces la “placa fibrosa”. (Guindo & Bayés, 2009). Las placas fibrosas sobresalen hacia la luz vascular cuanto la íntima arterial se engrosa, y son la lesión más característica de una aterosclerosis avanzada (Aranceta, y otros, 2007).
Vascularización arterial cerebral.
El cerebro está vascularizado por diferentes arterias, las cuales cumplen funciones de irrigación específica, y por lo tanto su lesión isquémica podrá producir diferentes signos neuropsicológicos. La sangre sube al cerebro a través de dos vías cada una de ellas compuesta por dos arterias, se trata de las dos arterias carótidas internas y las dos arterias vertebrales. Las arterias carótidas internas ingresan al cerebro por la parte anterior del cuello, mientras que las arterias vertebrales lo hacen por la base del cráneo. Al ingresar las arterias carótidas internas se dividen cada una en una arteria cerebral anterior y una arteria cerebral media. Las dos arterias cerebrales anteriores se comunican entre sí a través de la arteria comunicante anterior. Por su parte, las arterias vertebrales se unen a nivel del tallo cerebral para formar juntas la arteria basilar, que luego se divide en las dos arterias cerebrales posteriores –una para cada hemisferio-. Las arterias cerebrales medias derecha e izquierda se comunican con las arterias cerebrales posteriores a través de las arterias comunicantes posteriores que son dos, una al lado derecho y otra al lado izquierdo. A esta intrincada conexión entre arterias se le ha denominado el polígono arterial de Willis (Junqué y Barroso, 2007).
Las dos arterias cerebrales anteriores irrigan gran parte de los lóbulos frontales, las arterias cerebrales medias por su parte irrigan mayormente las partes laterales del cerebro, incluyendo el área del lenguaje articulado, área de Broca o 44 de Brodmann. La arteria cerebral posterior irriga la parte posterior de los hemisferios cerebrales. (Ardila y Ostrosky-Solís, 2007)
Debido a esta distribución, un ACV isquémico puede producir deficiencias diversas de acuerdo a la zona en la que se produce. Así, si se produce en el área de Broca, por lesión en la arteria cerebral media en el hemisferio izquierdo puede producirse la llamada afasia de Broca caracterizada por la dificultad para la articulación del lenguaje hablado. Si la lesión se produjera en la arteria cerebral anterior, se tendría como consecuencia probablemente una alteración de la personalidad, e incluso una pseudopsicopatía (Junqué y Barroso, 2007).
El colesterol, factor de riesgo nutricional.
El colesterol es una molécula grasa que está ampliamente distribuida en el cuerpo humano, pero en particular en el tejido nervioso. El colesterol solamente se encuentra en los animales, mas no en los vegetales y las bacterias (Murray, y otros, 2010). De la misma manera, Pamplona (1994) afirma que “Ninguna fruta, cereal u hortaliza contiene colesterol. El organismo es capaz de producir el propio colesterol que necesita, a partir de ácidos grasos de la dieta. Pero cuando, además, se ingieren cantidades importantes de colesterol con los alimentos, su nivel en la sangre aumenta peligrosamente” (p. 114).
El ser humano como un ser integral desde el punto de vista bíblico.
La Biblia indica que el ser humano está compuesto individualmente por el aliento de vida (el espíritu) dado por Dios y por el cuerpo físico tomado del polvo de la tierra (Génesis 2:7, Biblia Reyna Valera de 1960). El aliento de vida unido con el cuerpo material, constituirían entonces tanto la parte espiritual como la biológica, y al ser el hombre tras la suma de estos elementos un ser viviente, se indicaría su aspecto psicológico. Además se resalta en el mismo libro la importancia del aspecto social del ser humano, cuando Dios afirma: “no es bueno que el hombre esté solo, le haré ayuda idónea para él” (Génesis 2:18, Biblia Reyna Valera de 1960).
La dieta original del ser humano según el enfoque bíblico.
En el libro de génesis, en la Biblia, se indica cuál era la alimentación original del ser humano al salir de las manos de su Creador:
Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó.
“Y los bendijo Dios, y les dijo: Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra, y sojuzgadla, y señoread en los peces del mar, en las aves de los cielos, y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra” (Génesis 1:27,28, Biblia Reyna Valera de 1960).
Así, en la dieta del ser humano recién creado no existía el consumo de grasas animales, y por supuesto, no existía el consumo de colesterol. Elena G. de White (2005), escritora y educadora norteamericana afirma: “Los cereales, las frutas carnosas, las oleaginosas y las hortalizas, constituyen el alimento escogido para nosotros por el Creador” (p.228).
Así mismo, esta autora menciona que la leche y el huevo pueden incluirse en la dieta actual del ser humano para suplir elementos necesarios propios de estos alimentos (White, 2005). Lo cual concordaría con lo que afirma Pamplona (1994) respecto a la vitamina B12: “Con la alimentación ovolactovegetariana no existe riesgo de carencia de vitamina B12” (p. 69).
DISCUSIÓN
Por lo expuesto anteriormente, se puede ver en primer lugar, que la psicología puede vincularse con la nutrición a partir de la neuropsicología, pues esta tiene mucha relación con el estudio de las patologías cerebrales a nivel biológico, y la nutrición es una ciencia eminentemente relacionada con la biología. La cosmovisión adventista por su parte, concibe al ser humano como una unidad que incluye los aspectos biológicos, psicológicos, sociales y espirituales de forma integral e interrelacionada, indicando que no se puede prescindir del bienestar en una de estas áreas sin perjuicio de las otras. Se resalta además, dentro del marco de referencia de las Sagradas Escrituras, que se considera a la alimentación original del ser humano como eminentemente vegetariana. Así mismo existen algunos autores que consideran como adecuada para el tiempo actual la alimentación ovo-lacto-vegetariana.
CONCLUSIÓN
Se concluye finalmente que el ser humano es una unidad integral bio-psico-social y espiritual, en la que alteraciones en alguna de las áreas que lo componen pueden comprometer el adecuado desenvolvimiento de las demás áreas, y teniendo este concepto como punto de referencia, el ser humano pude prevenir el accidente cerebro vascular isquémico, siguiendo el régimen alimentario indicado por las Sagradas Escrituras.
[1]Psicólogo.
*(En caso de utilizar esta información, favor de citar la fuente)
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